El Espectro Rojo



Le Monde, 16/02/2009
Guy Debord érigé en trésor national… L’État français vient de refuser que les archives personnelles du fondateur de l’Internationale situationniste quittent la France. L’arrêté du 29 janvier, signé de la ministre de la Culture Christine Albanel, et publié jeudi dans le Journal officiel, stipule que ces archives revêtent «une grande importance pour l’histoire des idées de la seconde moitié du XXe siècle et la connaissance du travail toujours controversé de l’un des derniers grands intellectuels français de cette période». Une décision majeure et symbolique. «Ce classement comme trésor national s’interprète comme une reconnaissance
par l’État de ce que représente Debord dans la vie intellectuelle et artistique du siècle écoulé», souligne Bruno Racine, président de la Bibliothèque nationale de France (BNF), qui a largement oeuvré pour que les archives restent en France.

CoMUNICACIÓN: Hacia una arquitectura.
Anamorfismo postindustrial. Après  Salvador Dalí


Todos sabemos que el modo de producción no se puede representar. Cuantimás cuando el capitalismo ha alcanzado su fase desmaterializada, esperar que una escena concreta haga presente un proceso nomádico, fragmentario y global desigual es una robinsonada. Sin embargo, su resistencia a la comprensión del sujeto, su carácter técnicamente sublime, no impide que en ocasiones el espectro del capital se materialice, pero sólo mediante la colaboración visual y acumulativa de la violencia.

En marzo de 2007 la policía mexicana hizo el mayor decomiso de dinero en efectivo de la historia.

Un presunto traficante de anfetaminas, el empresario de nacionalidad china Zhenli Ye Gon, había atiborrado sus despensas y cajones con poco más de 205 millones de dólares.

A esa masa fabulosa de papel semiótico, la policía mexicana añadió sus talentos en el area de la instalación, para hacer emerger una imagen del edificio inexpugnable del capital. Al Espectro Rojo sólo le corresponde el mérito de haber evocado la mirada paranoica y oblicua de aquel que, proféticamente, Breton excomulgó con el anagrama de Avida Dollars.